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Ya es una realidad: hoy puedes dejar de tener SIDA

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Ya es una realidad: hoy puedes dejar de tener SIDA

Escribí este encabezado deliberadamente “tramposo” por una razón: para evidenciar la ignorancia que existe cuando se habla de VIH y de SIDA. ¿Entonces, se puede dejar de tener SIDA o no? La respuesta es: Sí. Pero primero, algunos conceptos básicos.

Diferencia entre VIH y SIDA

El VIH es el Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Se puede vivir con este virus varios años antes de pasar a su etapa “crítica”, o sea, el SIDA. Según publicaciones especializadas como infosida.org, el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Humana) es la etapa más avanzada de la infección por VIH; cuando este ya ha debilitado al extremo el sistema inmunitario. Para que se pueda diagnosticar SIDA, debe haber alguna de estas dos condiciones: que debido al debilitamiento del sistema inmunológico se presente alguna enfermedad oportunista , o que haya un recuento de linfocitos CD4 menor a 200 en la sangre.

Es decir: se puede hablar de SIDA aun sin tener alguna enfermedad oportunista de por medio, siempre y cuando el VIH haya debilitado tanto el sistema inmune, que los CD4 estén por debajo de 200.

 

Entonces, ¿se puede dejar de tener SIDA? ¿No era incurable?

Aquí es donde se puede generar más confusión. Yo mismo estaba muy confundido cuando me diagnosticaron con SIDA estando en el hospital. Estaba lleno de miedo, porque creía que una vez habiendo llegado a ese punto, ya no había “marcha atrás”. De hecho, en la misma sala de infectología estaban otras personas que al igual que yo, estaban diagnosticadas con SIDA. Me tocó ver cómo varias de estas personas, tristemente fallecieron, y esto reforzó la idea de que ya no tendría remedio ni esperanza.

Como ya les conté: a una persona se le diagnostica con SIDA con menos de 200 células CD4. Mis análisis en ese momento, decían que tenía solo 18. No solo ya presentaba SIDA, estaba en la peor fase, porque ya tenia una enfermedad oportunista letal: neumonía. Por fortuna, después de un tratamiento muy agresivo, logré salir del hospital.

Pero seguía creyendo que solo había salido para morir en mi casa, porque ya tenía SIDA. De inmediato comencé mi tratamiento antirretroviral y en pocos meses (unos 8), la historia cambió radicalmente. No solo había bajado el nivel del virus hasta el punto de estar INDETECTABLE (es decir, con una carga viral casi nula), sino que mis CD4 habían subido tanto, que ya había subido más allá de los 200. “Esto quiere decir que ya no presentas SIDA, ahora solo eres una persona que vive con VIH”, dijo mi doctor.

¡Yo no lo podía creer! Pero es cierto: hoy en día, los medicamentos antirretrovirales son tan efectivos, que no solo bajan dramáticamente tu nivel de carga viral en la sangre, sino que esto ayuda a que se fortalezca el sistema inmune y puedes dejar de presentar SIDA.

¿Esto significa que estoy curado?

No. El hecho de que hoy día ya tenga mi sistema inmune más fuerte (estoy rondando los 500 CD4) y que mi carga viral sea indetectable (una carga tan baja que aun teniendo relaciones sexuales sin protección, ya no lo transmito), eso no significa que esté curado. No, ya no tengo SIDA como cuando estaba en el hospital, pero debo seguir tomando mi medicamento todas las noches para que el virus no vuelva a “despertarse” y no vuelva a hacer de las suyas en mi sistema inmune. El virus sigue estando dentro de mí, pero está totalmente bajo control gracias al medicamento.

Hoy mi esperanza de vida es como la de cualquier otra persona y muy probablemente llegaré a viejo.

¿Ven por qué es tan importante hacer la diferencia entre vivir con VIH o presentar SIDA? ¿Ven la importancia de diagnosticarse oportunamente y de seguir un tratamiento? ¡Sí se puede dejar de tener SIDA!

Si tienes dudas respecto a este tema (u otro relacionado con el VIH o al SIDA), siempre puedes escribirme a mis redes sociales:

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