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“La Bella y la Bestia” tampoco está libre de estereotipos…

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No es ninguna novedad hacer un artículo sobre la icónica película de Disney “La Bella y la Bestia” y sus tan controversiales escenas “gay”. Y bueno, cabe mencionar que la actuación de la británica Emma Watson atrajo muchos seguidores, pero los sucesivos comentarios de que esta película tendría un personaje gay y una escena homosexual, definitivamente fue la noticia que nos hizo caer redonditos en las salas de cine, a todos/as aquellos/as que pertenecemos a la comunidad LGBTI o que al menos la defendemos.

 

Si Disney está dispuesto a emitir contenido de este tipo en sus pantallas gigantes, el público en general podría empezar a receptar estas escenas de la forma más natural posible. ¿Y los niños? Efectivamente esa fue mi parte favorita: saber que la audiencia de Disney está principalmente compuesta por niños y niñas, y que por ende serían ellos y ellas quiénes absorban esta información y la naturalicen en el diario vivir, era una nueva esperanza hacia la aceptación de la comunidad LGBTI en la sociedad. Definitivamente, esta película sería el inicio de muchas cosas buenas para las personas que no se sienten identificadas como heterosexuales.

 

 

Aquí va mi gran “pero”. Cuando entré a ver esta película y sus escenas “gays” pude ver que Disney, si bien había dado un inmenso paso en el camino hacia la aceptación (y ¡ojo! No es tolerancia) e igualdad en los aspectos sexuales y genéricos, estaba también promoviendo la reproducción de estereotipos homosexuales.

 

¡Y vamos que de eso ya tenemos suficiente!

 

El brillante actor Josh Gad dio vida a “Le Fou”, y por supuesto que este personaje regaló numerosas sonrisas a la audiencia con todas sus ocurrencias. Pero Gad también había recreado un personaje que guardaba características típicas que se han relacionado a los gays. Un hombre afeminado, pues en la escena de baile no dudó en reproducir varios ademanes femeninos; un hombre promiscuo, considerando que Gastón no fue su único amor, sino que al final de la película Le Fou aparece bailando con otro de los personajes; y el típico gay enamorado de un heterosexual, pues Gastón traía reloco a Le Fou.

 

 

Estos son algunos de los ejemplos que se pudo evidenciar. Pero de estos hay muchísimos más. Por el momento quiero analizar un poco más el personaje con quién Le Fou compartió una pieza de baile. Este galán no formaba parte del elenco principal, pero se puede observar que es el mismo a quién, un poco antes en la película, “el armario” viste de mujer. Ahora bien, si lo vemos bailar con Le Fou hay varias cosas que podemos pensar:

 

  1. Que este personaje y Le Fou son buenos amigos, pero lamentablemente en la sociedad no hemos llegado a aceptar que los hombres pueden ser amables o amorosos con otros hombres, sin necesariamente ser gays. Es una pena que aún se contribuya al pensamiento machista de: “hombre que se respeta, no anda de mariquita”. Y por eso, cabe señalar que todos aquellos padres que se consideraron muy “prudentes” al tapar los ojos de sus hijos frente a la pantalla, solo están fomentando, una vez más, esta triste historia machista.
  2. Que este personaje y Le Fou son una pareja o que se gustan entre sí. Efectivamente este ha sido el pensamiento más frecuente entre la audiencia, y las reacciones han variado desde la aceptación hasta la completa aberración (llegando incluso a cancelar la escena o la película completa). Pero quiero traer a colación que de ser este el caso, Disney podría estar insinuando que todo gay, además de conservar los estereotipos ya mencionados, necesita además lucir como una mujer. Y bueno una vez más, esto se reduciría a un típico estereotipo que definitivamente no hace más que evidenciar la gran brecha de ignorancia que aún existe en la sociedad sobre el género y la orientación sexual, y por supuesto la poca visibilidad de lo trans.

 

 

Y por qué no hablar sobre la reacción más típica en las salas de cine: padres alarmados tratando de tapar los ojos de sus hijos o de distraerlos durante las controversiales escenas. Pues bien, al tapar los ojos de alguien estamos dando un solo mensaje y aquí no tendré que utilizar ni viñetas ni numeraciones, porque existe un solo camino posible: Si mis ojos son tapados es porque lo que se encuentra en pantalla es MALO, yo no lo puedo hacer, pero aún más importante que eso, será para mí un comportamiento INACEPTABLE. Y será entonces, señoras y señores, que hemos creado un nuevo homofóbico, para esta, nuestra aún muy poco educada sociedad (refiriéndome netamente a temas sexuales y genéricos).

 

En fin, estas son algunas de las observaciones que podemos hacer a la película desde un lado más crítico. Ojo, que con esto para nada pretendo menospreciar el gran esfuerzo que Disney ha realizado sobre el tema, al contrario, esta película es, por completo, digna de un aplauso de pie. Pero sí considero necesario que las aproximaciones que se realicen al tema tengan un doble análisis a fin de tomar consciencia total sobre el mensaje que se transmite a una audiencia, cualquiera que esta sea.

Desde Ecuador creyendo en el amor, en todos sus colores, en todas sus formas. Activista de pluma, por los derechos de todos y todas. Poeta luchadora de recuerdos cortos y sueños largos.

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