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5 Regalos que OTRA VEZ no me llegaron en Navidad

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Ya terminó otra vez esa época del año donde nos visitan, para llenarnos de regalos y bendiciones, que si tu Santa Claus, que si tus Reyes Magos, que si el Niñito Dios… Y esta vez, como cada año, me quedaron debiendo unos cuantos regalitos que ya me cansé de pedirles. Yo entiendo que después de los 20 años a una ya no le hagan mucho caso pero llevo pidiéndoselos desde chiquitito.

Y yo sé, que esto es algo con lo que NO todos van a sentirse identificados.

Yo sé. Yo sé. Si tú eres de los que en Grindr Tinder ponen “NO FEM, MASC X MASC ONLY” hazme el favor de botarte a la ver… Quiero decir, si eres de esos que no están tan conectados a su lado femenino o simplemente no te gustan los juguetes, ¡está bien! ¡Felicidades! Ahora déjanos a nosotros que llorar a gusto con esta lista de 5 juguetes que Santa y Los Reyes Magos nunca me trajeron porque heteronormados.

1. La Casa de los Sueños de Barbie

Una de las ventajas de tener una hermana lesbiana es que puedes quedarte con las Barbies que ella no quiere. Historia real. Bueno, más o menos.

Cuando era niño yo amaba jugar con ella a las Barbies, porque podíamos recrear la vida con la que toda niña de 7 años y yo soñamos a esa edad. Aunque ahora que lo pienso no esta tan padre que las niñas de 7 años y yo idealicemos esa vida desde tan chiquitas; valdría la pena echarle un vistazo a cómo hasta cierto punto estos juegos y juguetes nos condicionan para el futuro. Anyway. A esa edad estaba padre jugar con ellas, vestirlas, cambiarlas y contar historias. Barbie era todo lo que pudieras querer que fuera, podía ser cualquier cosa (actriz, cantante, veterinaria, doctora, violinista, abogada) y hacer cual cosa: casarse, tener hijos, vivir la historia de amor más intensa de todas, salvar el mundo o hacer una fiesta en su mansión… Mansión que tuve que imaginarme porque nunca la tuve.

La casona de Bárbara tenía tres pisos, un dormitorio para Barbie, porque mujer potra, independiente y sotera, un armario donde no cabía su ropa porque tenías que esconder ahí tu homosexualidad mientras jugabas en secreto, un jacuzzi, tobogán, elevador, sala, comedor, cocina y baño. ¡El sueño de un niño homosexual! Y el de un adulto homosexual también porque venía amueblada con todo rosa y lista para habitarla… bueno para que la habitara Barbie.

Este año los reyes magos se la trajeron a mi sobrina, que vive conmigo, como una burla del destino. Aunque también es mi oportunidad para por fin jugar con Barbie en su casa de los sueños.

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Actor, dramaturgo y en mi tiempo libre salvo a New York del Doc Ock. Soy tan chido que mi patronus es un Charizard, because I’m what? Sickening.