"Ellos nos trataron de maneras monstruosas": Retrato de la comunidad gay, bi y trans en el conflicto sirio - El Closet LGBT
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«Ellos nos trataron de maneras monstruosas»: Retrato de la comunidad gay, bi y trans en el conflicto sirio

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“Me gustaría que transmitieras nuestra voz. No es una voz. Es un llanto de dolor.
Hemos estado en El Líbano porque no solo nos violaron a nosotros, también violaron nuestra tierra y dignidad”
-Sobreviviente de violencia sexual relacionado con los conflictos en Siria, 2019-

La guerra civil en Siria es un conflicto que se puede medir en números: 9 años en guerra, 12 millones de refugiados, 380 mil muertos de los cuales un tercio son civiles, y la voz de 44 sobrevivientes de violencia sexual relacionado con los conflictos.

Human Rights Watch, la organización de derechos humanos no gubernamental; lanzó un estudio titulado “Ellos nos trataron de maneras monstruosas” (They Treated Us in Monstrous Ways”). Este estudio reúne las voces de personas de la comunidad gay, bisexual y transgénero que fueron sexualmente violentados a causa del conflicto sirio.

Según la Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, la violencia sexual relacionada con los conflictos “hace referencia a la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, el embarazo forzado, el aborto forzado, la esterilización forzada, el matrimonio forzado y todas las demás formas de violencia sexual de gravedad comparable perpetradas contra mujeres, hombres, niñas o niños como resultado directo o indirecto de un conflicto” (CSONU,2018)

Este reporte pretende hacer notar a la población gay, bisexual y mujeres transgénero debido a la poca atención que ha recibido y al ser una población particularmente en riesgo, alzar la voz de los crímenes de guerra que ocurren en Siria y entender los retos físicos y psicológicos que tienen que enfrentar los sobrevivientes.

Consta de 80 páginas, por las cuales los relatos de los sobrevivientes te van llevando al lado más oscuro del ser humano en tiempos de guerra, y cómo una autoridad ligada a una conciencia religiosa comete crímenes de guerra (tipificados en la Convención de Ginebra) en contra de una población vulnerable; haciendo una importante distinción entre una tortura y una violencia sexual, la cual se da (en este caso) al existir patrones de violencia que se agravan con el hecho de conocer su expresión de género o identidad sexual.

De inicio nacer en Siria es una desgracia para la familia, la ley siria en su código penal condena “cualquier relación sexual antinatural deberá ser penada con hasta 3 años de prisión”. A pesar de no especificar la conducta homosexual, se han valido de reinterpretaciones para poder criminalizar a la población LGBT. Jamal de 23 años, recuerda que sus hermanos al enterarse de su orientación sexual lo torturaron y golpearon con amenazas de muerte.

En este contexto, la guerra civil ha incrementado esta situación, el solo hecho de que alguien pueda verse “tierno” es un peligro, Khalil de 21 años fue capturado a los 15 años por ISIS junto con su novio quien fue asesinado al ser arrojado desde un edificio.

Sin embargo, esta situación no corresponde solo a un grupo radical; pues la necesidad de contar con “checkpoints” militares en puntos estratégicos, ha propiciado que estos actos de violencia sean perpetrados por militares, guardias y hasta prisioneros. Las personas entrevistadas narraron experiencias de violación en masa, incluso con penetración de objetos por el recto; y mencionan cómo esta agresión se intensifica una vez que su identidad de genero u orientación sexual es revelada.

Sabah, una mujer transgénero de 40 años fue detenida en una prisión en Damasco y fue transferida a una prisión en Hama cuando el conflicto estalló. Sabah recuerda “a mis 32 años, junto con hombres gays y mujeres trans, fui golpeada e insultada. Los perpetradores eran guardias y prisioneros y si alguien me solicitaba tenía que dejarme ser violada, o podrían tirarme de un edificio, acuchillarme o golpearme con objetos filosos”

Zarifa, un chico gay de 22 años que usa pronombres femeninos fue encarcelada cuando era menor de edad, a los 13. “Me llevaron a una prisión colectiva y fui violada casi a diario, junto con otros menores de edad, fui violentada por los guardias, estuve en prisión hasta los 17 años”

Violación por el ejército sirio, en puntos militares, en prisiones, golpes, shocks eléctricos en los genitales, desnudos forzados, amenazas e incluso detención en su propia casa y trasladados a prisión son situaciones que contienen las historias que éstas 44 voces decidieron contar. Sus secuelas físicas y psicológicas no fueron atendidos en Siria pues no existe confianza de los servicios médicos, ni siquiera en los hospitales privados. La mayoría tuvieron que ser atendidos como refugiados en El Líbano, y a pesar de ello, algunas ONG’s no cuentan con la capacitación necesaria para brindar estos tratamientos pues se especializan en prevención.

En el reporte puedes encontrar las voces de los 44 sobrevivientes, quienes narran una realidad que muchos de nosotros tenemos la suerte de no vivir, pero nos acerca un poco a la comunidad LGBT que vive en una situación de conflicto, y cómo por ser o amar, su vida corre más en riesgo que cualquier otra. (Leer aquí).

Human Right Watch es una ONG que busca seguir dando voz a quienes no la tienen, y a contar historias que pensaríamos no existen; si quieres donar o leer más voces puedes ir al siguiente enlace.

Internacionalista y soñador con los pies en el asfalto. Amante del pop, los juguetes y todo lo que me devuelva la niñez. Fiel creyente en el amor y en Britney Spears.