«¡Qué día, qué día para el amor, la igualdad y el respeto. Australia lo hizo!«,
Malcolm Turnbull

Turnbull es el primer ministro australiano, y fueron sus palabras antes de la votación que unió a oficialistas y opositores tras un gran debate en el que se rechazaron varias enmiendas que abogaban por el derecho a oponerse a la ley atendiendo a las libertades de credo.

«No se trata de mí ni de los 150 miembros del Parlamento. Es sobre los australianos y Australia y la gente LGTBIQ (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales y «queers»), sus familias y sus parejas. Les decimos que los amamos y somos iguales«, dijo a las afueras del Parlamento el líder laborista, Bill Shorten.

Al finalizar la votación, el Parlamento se llenó de colores, en donde los legisladores se abrazaron arropados con algunas banderas arcoiris y algunos cantaron la emblemática canción «We are Australian» («Somos australianos»), rompiendo el protocolo.

«La reforma histórica entrará en vigor el sábado 9 de diciembre de 2017«, explicó en un comunicado el fiscal general de Australia, George Brandis.

La ley, que también reconocerá a los matrimonios homosexuales consagrados en países extranjeros, entrará en vigor a partir del sábado. Debido a que se requiere un periodo de un mes para que el estado reconozca un matrimonio, las primeras uniones legales de personas del mismo sexo se harán en enero.

A partir del sábado, las parejas del mismo sexo podrán notificar su intención de contraer matrimonio con un plazo de un mes antes de la ceremonia.

Con esto, Australia se convierte en la nación número 26 que legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo.