¿Cine Gay? De Brokeback Mountain a Moonlight: el adiós a esa etiqueta - El Closet LGBT
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¿Cine Gay? De Brokeback Mountain a Moonlight: el adiós a esa etiqueta

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Anoche por fin fue la esperada entrega del premio de la Academia de las Artes Cinematográficas. Esa preciada estatuilla que muchas veces, si bien se ha puesto en tela de juicio su veracidad a la hora de premiar a sus ganadores, no se puede negar que es la más popular de todas las ceremonias en cuanto a cine se refiere a nivel mundial. Los famosísimos Oscars.

 

La punta del iceberg en un recorrido de entregas que pasan desde el Critic’s Choice, el Bafta, el Golden Globe, Spirit Awards, el César, el Goya y la Palma de Oro; han conocido y borrado esa insulsa etiqueta de “Cine Gay”, para inclinarse por la calidad de una película más allá de encasillarla.

 

Moonlight es el film que se alzó como máximo ganador por encima de La La Land y Manchester by the Sea, sus más fuertes competidores en una guerra que se antojaba polémica y que tuvo su última batalla en el Teatro Kodak.

 

Drama, comedia romántica, musical. Se enfrentaron cara a cara con un arsenal potente que resaltaba en sus filas increíbles actuaciones, belleza en su cinematografía y guiones universales con historias atemporales.

 

Las opiniones se dividen entre quienes tienen como favorita al musical protagonizado por Ryan Gosling y Emma Stone y entre quienes atesoran el largo camino por encontrase a sí mismo que encabeza Mahershala Ali y Naomie Harris. Sobre todo con el penoso incidente de ayer, que suscitaron a la hora de leer el sobre que contenía el titulo de Mejor Película.

 

 

A pesar de ser muy bella visualmente y de su cálido recibimiento por el público, La La Land carece de un guión fuerte o que sobresalga los tópicos de otras producciones ya vistas. Por otro lado, Moonlight ha sido concebida con una base rebelde para su tiempo. Teniendo elementos tomados de diferentes minorías humanas embellecidos con realismo, y que en el pasado no existe otra producción que se haya animado a contar. Esa historia muy bien escrita le ha dado la victoria.

 

No estoy diciendo que una sea buena y otra mala. En lo absoluto. Ambas son buenas en su rango, pero a la hora de competir, es Luz de Luna quien gana por knock out.

 

Dejo claro éste punto porque no quisiera que sea ensombrecida mi opinión o se piense que aquí existe cierto favoritismo para Moonlight, por tocar temas propios de ésta comunidad. Es simple reconocimiento a su calidad como película, como lo haría con cualquier otra.

 

 

Cada quien puede tener a su preferida. Lo que es un hecho y debería ser celebrado, es el magistral camino de las últimas dos décadas en el cine para las películas con elementos LGBT, que no es lo mismo a películas con temática LGBT,

 

¡Wow!

(wait…what?)

¿Dónde reside su diferencia?

 

En que las primeras toman a personajes con un carácter humano y los colocan en situaciones típicas en las que se podría encontrar cualquier otro, sin importar su orientación, color de piel o cultura. Por su puesto que estos factores se escapan e impregnan un poco la historia, sería imposible y nada realista si no lo hicieran; pero vaya, no es el típico cliché o encasillamiento de siempre.

 

Nos presentan personas, no sólo con el calificativo gay, como se suele llamar cual si se tratasen de seres mitológicos o algo ajeno al día a día de la vida en el planeta.

 

En cambio temática LGBT es más a personajes completamente situados en problemáticas especificas de las cuales, quizá otras personas que no conocen del tema o no pertenecen al colectivo, simplemente no les interesaría. Lo cuál no está mal.

 

Es como si, por ejemplo, de una película con tintes exclusivamente mexicanos y lo que pasa en el país, se pretenda haya un gran recibimiento en Australia o en Japón. Imposible.

 

En el 2005, Brokeback Mountain nos trajo a Ennis del Mar y a Jack Twist, que aunque se hicieron un hueco enorme en el gusto y la cultura popular, no alcanzaron a obtener el Oscar a Mejor Película que aspiraban. Y eso que un gran porcentaje de la crítica especializada les daba el gane.

 

A pesar que en el pasado han existido películas con elementos LGBT, fue a partir de ésta, que los directores, guionistas y productores se animaron a apostar cada vez más en éste campo y ahondar para sacar a la luz historias que dan un giro de tuerca a los viejos tabúes y les otorga visibilidad real, echando por tierra mentiras o mitos que seguían presentes.

 

 

 

Si aún queda duda de los resultados basta echar un vistazo a Francia el pasado viernes durante el César.

 

Xavier Dolan triunfante como Mejor Director y Mejor Edición por Juste la Fin Du Monde. Además de Mejor Actor a Gaspard Ulliel por la misma.

 

Sin contar su Grand Prix en el Festival de Cannes.

 

Lo mismo con la propia Moonlight, Mejor Película Dramática en los Golden Globes.

 

No resta más que decir que felicidades.

 

Estos pequeños… enormes avances que son más frecuentes, lejos de parecer frívolos o sin importancia, son los transcendentales para dejar claro que no hay diferencia como se piensa; que se ama, se sufre, se ríe e incluso se odia de la misma manera dejando de lado un color, un idioma, un genero, una orientación o una cultura. Haciendo de éstos valores algo a que aferrarse actualmente, en un mundo que amenaza en crear más barreras entre personas.

 

Pero no, no lo vamos a permitir.

Cinéfilo, lector compulsivo. Creo que en éste mundo lleno de guerra, cualquier demostración de amor debe ser considerada un verdadero milagro.

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