Hace unos días estaba paseando por el Parque Fundidora (ubicado en Monterrey, Nuevo León, México) y me percaté de no ver a muchas parejas del mismo sexo caminar de la mano y sí a muchas otras heterosexuales hacerlo sin problema.
Esto suele ser algo común. Sin embargo, hubo una escena que me gustó mucho y es que vi a una pareja de chicos, de aproximadamente unos 15 años, acompañados de lo que podría ser la mamá de uno de ellos. Monterrey se distingue por ser una de las ciudades más conservadoras y con menos apertura para la comunidad LGBT, y esto no detuvo a estos dos chicos a deambular por el parque sin ningún tipo de miedo.
Por dentro pensé: qué valentía que a su corta edad tengan ese valor para ir así, ya hubiese querido hacer eso. Analizando un poco más la situación, pensé que mucho tenía que ver la señora que iba con ellos. Al asumir que era su mamá y no sé, pudo no haberlo sido, escribí lo siguiente en mi cuenta de twitter:
Y la verdad es que, solo de pensar en eso, las inseguridades de jóvenes LGBT seguirían existiendo, pero no por ser LGBT, sino por ser adolescente únicamente.
Después de haber tuiteado eso, hubo una respuesta en particular que me llamó la atención:
Siempre me llena de alegría ver el apoyo de papás y mamás a sus hijos LGBT. Y esta no fue la excepción. Incluso más feliz me puso el entrar a su perfil y ver su biografía:

Acto seguido, Adriana me contactó y bueno, mejor les dejo lo que me escribió:
Hola, mucho gusto, me encantó que compartieras mis comentarios y mi muro, estoy a tus órdenes para lo que pueda apoyar a tu página, si es que te interesa, yo tengo un hijo gay y desde que él me lo dijo lo he apoyado en todo y lo adoro, es lindo mi muchacho.
Ella es Adriana Solis y vive en La Pac, Baja California Sur, México y es oriunda de Guadalajara, Jalisco. Le pregunté un poco más sobre la relación con su hijo y esto fue lo que me contó:
Él desde chiquito era muy apegado a mí, pues me divorcié de su padre, y tenía algunos moditos que un cuñado me decía, no lo consientas tanto se va a volver joto, ya ves la gente como es, nunca le hice caso y así fuimos toda la vida muy apegados, cuando en la secundaria me dijo que tenía una novia pero que se sentía muy extraño, que mejor la iba a dejar, y así pasó el tiempo y jamás tuvo novia, entró a la prepa y cuando salió un día me dijo: mamá, tengo novio.
Y pues no me sorprendí pues como que yo como madre lo presentía, lo abracé y le dije: hijo, yo en todo te voy a apoyar y eres mi hijo para toda la vida y así te querré siempre, y pues me trajo a su novio a la casa y así, pero pasó el tiempo se dejaron. Después de algunas relaciones amorosas, él ahora se encuentra solito, pero ya le digo yo que encontrará su verdadero amor.

Le pregunté respecto a su apoyo hacia su hijo y a la comunidad LGBT en general:
He asistido a marchas sin él, pero apoyo a la comunidad LGBTTI, poco, pero lo hago. Estamos lejos, pero aún así él sabe que su madre lo apoya incondicionalmente. Es mi adoración, es un muchacho bondadoso y tiene un gran corazón, lo extraño, sí y mucho, pero desde acá lo apoyo.

Esto fue en una marcha aquí en mi ciudad, pero lo malo es que mi hijo no vive aquí, pero igual lo apoyo.
El mundo necesita más mamás como Adriana. Y de tenerlas, menos jóvenes sufrirían de discriminación porque cuando la familia no discrimina, la sociedad tampoco. Gracias Señora Adriana por ser un ejemplo.
You must be logged in to post a comment Login