Ian Miles Cheong malinterpretó una investigación europea y convirtió un análisis químico en teoría absurda con 4.6 millones de vistas
Si pensabas que internet ya no podía sorprenderte… llegó esto.
El influencer conservador Ian Miles Cheong, conocido por su alineación con el movimiento Donald Trump y el discurso MAGA, se volvió tendencia en X tras asegurar que los audífonos “están haciendo homosexuales a los hombres”.
Sí, eso dijo.
Su publicación, basada en una lectura errónea de un estudio científico europeo, acumuló 4.6 millones de vistas, generando una avalancha de memes, críticas y comentarios irónicos.
El 24 de febrero, Cheong compartió en X un análisis realizado en Países Bajos titulado:
“The Sound of Pollution: A Comprehensive Analysis of Endocrine Disruptors and Hazardous Additives in Headphones”
(“El sonido de la contaminación: un análisis completo de los disruptores endocrinos y aditivos peligrosos en los audífonos”).
La investigación examinó 81 modelos de audífonos vendidos en Europa, buscando la presencia de sustancias químicas potencialmente tóxicas, como ciertos plastificantes y compuestos asociados con alteraciones hormonales.
La conclusión fue clara:
No existe un peligro inmediato o agudo.
La exposición crónica a ciertos compuestos podría representar riesgos a largo plazo.
Los posibles riesgos incluyen algunos tipos de cáncer, afectaciones reproductivas y enfermedades crónicas.
En ningún apartado se menciona orientación sexual.
En ninguno.
Cheong decidió darle su propio giro a la información y publicó:
“Científicos holandeses: tus audífonos te están haciendo gay”.
También afirmó que los químicos presentes “imitan hormonas” y podrían provocar “feminización en hombres”.
El problema es evidente: Los disruptores endocrinos pueden interferir con el sistema hormonal, pero no existe evidencia científica que vincule el uso de audífonos con cambios en la orientación sexual.
La orientación sexual no se “contagia”, no se “induce” por químicos cotidianos ni se altera por escuchar música con cable o Bluetooth.
Son categorías completamente distintas.
Las redes hicieron lo suyo.
Algunas reacciones virales incluyeron comentarios como:
“Acabo de descubrir que soy gay por mis audífonos de siete años. Gracias por la info”.
“Hombres preguntando cuáles audífonos son ‘seguros’ de usar… estoy llorando”.
“El verdadero peligro no son los químicos, es la desinformación”.
En cuestión de horas, el post se convirtió en material de meme y en ejemplo de cómo una narrativa puede salirse de control cuando se mezcla ciencia con ideología.
Más allá de lo ridículo de la afirmación, el episodio vuelve a abrir una conversación importante: la facilidad con la que estudios científicos complejos pueden ser distorsionados para alimentar agendas políticas o culturales.
Un análisis técnico sobre materiales y salud pública terminó convertido en una teoría absurda sobre “feminización” y homosexualidad.
Y aunque en este caso predominó la burla, la desinformación repetida termina generando confusión real.
No, tus audífonos no te “hacen gay”.
Pero si te ayudaron a descubrir que tu playlist tiene puro pop icónico… eso ya es otro tema.