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Salvaje es una película gay cruda que retrata el ambiente sórdido que viven algunos trabajadores sexuales

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La vida salvaje de Leo

Leo es un joven francés de 22 años y se dedica al trabajo sexual en las avenidas cercanas a un aeropuerto de alguna ciudad gala. Su historia, contenida en unos cuantos días, es contada en la película Salvaje (dir. Camille Vidal-Naquet, 2019). Dado que es una película que se sumerge en la vida de un trabajador sexual, es evidente que forzosamente tendría que haber varias escenas de sexo explícito. La más intensa de esas escenas, una casi de sadomasoquismo, hizo que varios asistentes a la función durante el Festival de Cannes se salieran de la sala.

Salvaje es una cinta cruda y realista que retrata el ambiente sórdido y violento en que viven algunos trabajadores sexuales. En ese mundo, al que hay que sumarle drogas y fiestas, sobrevive Leo quien, en contradicción con las reglas implícitas en su oficio, busca un hombre que lo quiera y lo proteja. Porque hay ciertas relaciones de camaradería entre sus compañeros que se dedican al trabajo sexual, pero no para llegar al grado de entablar una relación de pareja pues hay, también, bastante homofobia, en particular de quien sin ser gay se dedica al trabajo sexual masculino.

Así, la misión de Leo parece que es buscar a ese hombre que le dé un poco de cariño, pero ¿lo habrá de encontrar entre alguno de sus clientes? ¿O acaso en alguno de sus compañeros de la calle? ¿O en verdad sólo quiere dinero y tal vez compañía de una noche para no tener que volver a dormir en la calle? Su amigo le dice primero que merece ser amado y luego que debe buscar a un hombre mayor que lo saque del mundo clandestino de la prostitución. Pero Leo busca ese cariño en alguien que no está dispuesto a dárselo, luego parece entusiasmado con otro a quien se encuentra por casualidad… sin embargo, ninguno de ellos se lo dará.

Leo es un salvaje en el sentido silvestre del término (me parece que la escena final es muy ilustrativa de este punto), pero el mundo de la prostitución también es salvaje porque tiene sus juegos de poder y sus propias reglas, algunas no muy civilizadas. A pesar de eso, en el fondo Leo conserva algo de candidez, un sentimiento que a veces le hace ver con inocencia y asombro algunos encuentros que se le presentan. Por eso Salvaje es un filme estremecedor e impactante pero también a la vez conmovedor y tierno.

Esta película francesa aborda otros varios temas pero uno que llamó poderosamente mi atención fue el de la gerontofobia, o el desprecio y discriminación a las personas mayores. Más allá de la simple figura del “sugar daddy”, en Salvaje hay un par de ejemplos contra los adultos mayores pues no sólo son fácilmente etiquetados como fuentes de financiamiento, sino también como personas vulnerables a las que se les puede robar o insultar en su cara. En contra parte, está la juventud de los trabajadores sexuales y Leo es el ejemplo más claro. Félix Maritaud, el actor que le da vida a Leo, es muy guapo pero además le imprime a su personaje un aire de sensualidad y morbo que lo hace irradiar en la pantalla grande.

Salvaje se estrena en salas de todo el país este viernes 27 de septiembre. 

Escritor y editor. Desde la preparatoria ha participado en organizaciones de lucha contra el sida, fue conductor del programa de televisión Guau!, de Telehit, y es editor de Quimera ediciones, la primera editorial gay de México. Es autor de "No recuerdo el amor sino el deseo" (2008) y "La síntesis rara de un siglo loco" (2017), además de coautor de "México se escribe con jota. Historia de la cultura gay" (2010) y antologó “Un amar ardiente. Poemas a la virreina” (2017), de sor Juana Inés de la Cruz.